Y es que, si el curso este de masturbación es para tomarselo a broma (o sería, pues en la situación que estamos ya nada me hace gracia), el primero que lo piensa así es el creador del curso, que dice... vamos a gastar un bromita con el título para mayor escarnio del contribuyente.
Bueno, bueno, bueno... y qué decir del cursito... !un curso de masturbación! !Y subvencionado!
Y claro ya salieron los lameculos y chupa del bote de siempre, defendiendo el cursito. A estos tios les obligaría a llevar a sus hijos al mencionado curso

Uno de sus argumentos es la falta de educación sexual de estos niños (adolescentes que saben mas que lepe). Pues bien, aún no he oido a alguien que, ya que estamos, pida un curso para aprender a hacer el amor, ya que la mayoría, en nuestra primera vez estamos muy verdes, y que lo expliquen detalladamente y pongan la p... y así los jovenes tendran más experiencia. (Espero no dar ideas, ya que me temo que, a más de uno le parecería una buena idea y se pondría en marcha la experiencia). Por cierto, ¿regalan un kit como el de la foto?
Y es que con un paro juvenil del 45%, pues estos politicuchos han debido pensar: ya que no van a entrar en el mercado laboral en mucho tiempo, por lo menos que se entretengan y, además, como la mayoría, cuando entren, serán funcionarios por lo menos que ya entren con experiencia en tocarse los huevos que va a ser lo que hagan el resto de su vida
Este país se parece más al país de Jaimito (y no me resisto a adjuntar un chiste suyo, !que grande el chico! Seguro que en este país llegaba a presidente)
En clase, la maestra hablando de cocina y sabores, pregunta: - Jaimito, tu madre que te pone en los huevos, sal o azucar? - Ninguna de las dos, senorita. Mi madre en los huevos me pone polvos de talco.
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